MIGUEL GALLARDO

"La carreta fantasma". Salvador Dalí.

BIOGRAFÍA

 

Nació en Ceuta, el 30 de septiembre de 1978. Es Licenciado en Derecho y asesor jurídico de empresas.

Escribe poemas desde que era adolescente, y prosa desde algún tiempo después.

No tiene nada publicado excepto lo que se puede ver en su blog, "abrolaboca",

donde lo hace con el sobrenombre de "Maik Pimienta".

 

Visitad su blog

 

 

 

AMOR PROPIO (honestidad brutal).

Quiero a la vida, a la mía,
como a ninguna.
A la tuya, menos.

Quiero a mis manos,
por mías.
También porque te
tocan,
pero menos.

Quiero a mis ojos
por míos,
que me muestran el camino.
Y por haberte descubierto,
pero menos.

Quiero tu bien y tu alegría,
pero conmigo.
Y
más la mía
que la tuya, si no te tengo.
Que me suceda lo mejor, entonces,
a mí.

A ti
te quiero más que a nadie,
pero siempre menos.

 

 

INSTANTE

Me fijo de nuevo,
mujer,
en ti.
Y en la geometría de tu cuerpo.

Sólo en este instante
todo es
perfecto:
tu vientre es la
sal -que me seca-,
y tu boca la luz donde miro.

En este instante tu cadera
es de oro,
y en tu sexo hay jalea
real -para mí-.

Después,
un instante
justo, exacto, escaso
después,
en mi crueldad,
huyo de ti
y de tus ganas de
amor.

Y todo vuelve a ser como era.

 


AMOR SIN NOMBRE


No hallo en ti la respuesta,
pero duermo como un niño cuando
me acurruco en tu vientre.

Te odio y te echo de menos
tanto
como quiero escapar de mí mismo.

Pero te quiero más.

Y vuelvo a caer en ti
y en tus manos,
que me sanan.

Me duele el collar
que me aprietas
al cuello,
y te alejo de mí
al punto de no pensarte,
pero
vuelvo acobardado
cada noche a exclamarte
lo sólo y perdido que
estoy.

Y me perdonas.

Otra vez, como tantas, llego a ti
despojado de todo,
sin
apenas saber cómo me llamo,
esperando
que des a mi amor un nombre
y te lo quedes, por un momento, en tu regazo,
para dejarlo libre.


 

DE MÍ TÚ ERES

El rostro que tendrás está
Roto en mi cabeza. Hecho
Añicos sobre mi alma.
Tus labios, tus palabras,
Se condensan en mi mente,
Aun sin voz, sin lascivia.
En tu pelo ya me anido,
En tu ropa ya me huelo,
Ya te pienso, ya me siento.
Me agarro ya a tu sonrisa,
Me recuerdo tus caricias,
Las no dadas,
Las prejuiciadas tan sutiles.

Toma tu rostro forma perfecta
De transparencia, a medida
Que de sueño te construyo
Desde adentro, paso a paso,
Sin que logre vislumbrar nada
De lo construido, sin desearlo,
Por repellarte de ilusión y fantasía,
Por acabarte en mi alma
Y pasarte hasta mis ojos
Y en algún cuerpo lograr adivinarte
Tal como eres por dentro,
Tal como te hice,
Tal como te habré descubierto.

Y cuando ese día llegue
Veré mi obra en ti,
Veré que mis manos te terminaron,
Que tus caricias yo las pensé
Sutiles como serán,
Que la verdad brota en tu pecho
Como lo había imaginado.
Que al fin descubrí la obra
Escondida que de mí tú eres.
Y te seguiré amando...

 

MAL SONETO VERDADERO

No te quiero en un soneto convertida,
Enfajada en esos trajes anticuados,
Embutida cual salchicha, comprimida,
Entre ecos de poetas putrefactos.

No me sirve que te muestres cautelosa,
Engreída por las voces lisonjeras;
Atrevida me pareces más hermosa,
Sin más formas que la tuya verdadera.

Te he buscado desde siempre como eres,
Sin tapujos que me dejen impaciente
De tenerte en el papel desde mi mente.

Ni me sirves ni me vales ni te quiero,
Ni me sales ni te escribo ni te leo,
Ni enamoras a mi amor: si no te creo.


ERES TODO

Eres tú el sol que me acaricia la mañana temprano,
La soledad que me acompaña callada sigilosa,
El horizonte lejano presuroso ambicionado,
La quietud reflexiva mansa observadora.

Eres la paz donde duermo cada noche acurrucado,
La sonrisa repentina inocente ilusionada,
Mi poema ilegible interminable inconexo,
La ensoñación realista perfecta desbordada.

Eres tú espejo de mi rostro en ti admirado ,
La etereidad tangible libre cautivada,
El exorcismo agradable oportuno delicado,
Aura valiente tímida intimidada.

Eres razón del movimiento ágil provocado,
Velocidad relajada ascendente desmedida,
Extenuación súbita asfixiante adherida,
Palpitación descendente inocua musculada.

Eres luz de la paz que reflejan tus caderas,
La sonrisa a mi poema con tu alma dibujado,
El ungüento repartido por mi alma redimida,
El realismo de mi mente convertida más soñado.

Eres tú mi vida, mi principio terminado,
El dolor que ya no siento, el poema que no escribo,
que tu risa ha desterrado.
La mirada al infinito donde juntos caminamos.

 

Mi libro de visitas

volver/back


¡Envía esta página a tus amigos!

Tu nombre:
Tu e-mail:


E-mail de tu amigo:



.