JULIO C. MILANO

 

"Manola". P. PICASSO. 1917

 

 

"Escribo bajo los seudónimos Julio C. Milano o silencioso. Nací y me crié en Venezuela, en la parroquia San Juan, una de las parroquias más populares de la capital; allí transcurrió mi infancia y adolescencia.

Soy graduado de Ingeniero Mecánico y toda mi carrera profesional la desarrollé en la industria petrolera. Mis contactos iniciales con la poesía ocurrieron cuando tenía unos veinte años y tal vez mis primeros poemas los escribí en la parte baja de mis treinta años; sin embargo, pronto me olvidé de ello por actividades laborales que me absorbían. Desde hace un par de años he retomado esta inquietud con verdadero entusiasmo y me he dedicado a recuperar el tiempo perdido mediante cursos y talleres de escritura creativa y literatura, aunque la mayor parte de mi formación literaria ha sido por cuenta propia, con la ayuda de algunos amigos/as
y de mi hermana Adiel.

Mi poesía, que es mi género preferido, está influenciada por muchos poetas, algunos venezolanos como Andrés Eloy Blanco y últimamente por Rafael Cadenas y bajo el influjo mágico universal de Pablo Neruda y Federico García Lorca. Con esto no pretendo decir que escribo siguiéndolos a ellos ¡Cómo quisiera! sino que por culpa de ellos, principalmente, caí en la hechizante trampa de la Poesía".

 

SI PENSARAS EN MÍ...

 

Extraviaste tus luceros,
la brisa del mar perdiste,
el rocío en la flor no existe,
la garza dejó el estero.
La copla se fue muy lejos,
desapareció el amor,
estás llena de dolor,
tus sueños se han escapado
y tu hermosa poesía
en niebla se ha atrincherado.

Las musas ya te han dejado
y tú te cruzas de brazos
recordando los retazos
de tus amores perdidos.
Pero si tanto has sufrido
no puedes seguir así,
para que olvides tus penas
y regresen los luceros
¡Yo te suplico un te quiero,
te invito a pensar en mí!

 

Julio C. Milano

 

 

DÉCIMAS A TUS LABIOS


Es un divino misterio

ese que oculta tu boca,

cómplice la tenue sonrisa

y encubridores tus ojos.

Labios carnosos, tan rojos,

prometedores de cielos,

con un retoño de estrellas

con mirada de luceros

y la piel en tus mejillas

como el mismo terciopelo.


Quiero descorrer el velo

que ocultas en tu mirada

y echar a volar mis versos

en una noche plateada.

Perdido en la madrugada,

con sueños abandonados,

sigo pensando en tus labios

como un alma errante en celo

¡Labios carnosos, tan rojos,

prometedores de cielos!

 

Julio C. Milano

 

 

LA MAGIA DE TUS LABIOS

Amo tus ojos, no puedo evitarlos.
Creces como ilusión, frágil, divina,
cual sensación sublime que germina
en tus labios, que muero por besarlos.

Acariciar tus hombros y tocarlos,
la ternura en tu piel, tu piel tan fina,
y recorrer tu espalda me fascina
en tu pelo mis dedos enredarlos.

Así, en mis pensamientos vas creciendo
como crece la luna y mi tormento
y mis sueños se van humedeciendo.

En la rosa que da su amor al viento
amanece la aurora entretejiendo
en perfume tus labios con su aliento.

 

Julio C. Milano

 

 


Y ASÍ... ME QUEDÉ SOLO

Hoy solté mis pensamientos
por los caminos de ayer,
por los senderos de siempre,
por las veredas de luna,
por los atajos del viento.

Hoy he contemplado el rocío
en su viaje de mañana,
en gotas multicolores,
acariciando las flores
pastoreando mis olvidos.

Hoy he sentido el perfume
de tu cuerpo en fantasía,
ternura que tantas veces
me hiciera ver la belleza
de la luna en pleno día.

Hoy he sentido el encanto
de tu voz suave y serena,
cristalinas sensaciones,
como hechizo de mil voces
recordándome mis penas.

Hoy he podido entender
que tu amor tomó el camino,
la vereda que querías,
hacia vagas lejanías
sin pastor y sin destino.

 

Julio C. Milano

 

 

ACABAMOS COMO SIEMPRE

Siento cabalgar mis besos
sobre la piel de azahares,
los senos tiernos y frescos,
satén cubierto de encajes.
Voy sorteando los lunares
y absorbiendo tu perfume,
recorriendo con mis labios
los suspiros que se esfuman,
como frescos manantiales,
como reflejos de luna.

Y llegan una por una
las pasiones en la brisa,
la hermosa piel que se eriza
y aprisiona los sentidos,
cual hechizo, como encanto,
como perlas de rocío.
Malabares encendidos
en el jardín de tu vientre,
el éxtasis nos embriaga
y acabamos como siempre.

 

Julio C. Milano

 

 


TRAMPA

No hay cielo, sólo un manto negro,
sombras se acercan,
lágrimas en los recuerdos,
una venda en los ojos,
un velo oscuro en la conciencia.

La realidad tiene dueños,
la verdad mercenarios.
La reflexión se extingue,
todo lo envuelve el espasmo
y la polis haciéndose la ingenua
desesperada agoniza...

¡Son las oscuras potencias
con pretensiones de dioses!
¿Pamplinas?
¿No sientes el acoso?
Escúchalas empujando el rebaño
por el camino ronco de gritos,
donde muere engañado el amor
y la sensatez no existe.

Sólo un manto negro
que hiela, que espanta.
Una mentira en los ojos,
un desprecio en la conciencia.

 

Julio C. Milano

 

 

VIAJERA DEL ARCO IRIS

Pienso callado
en tus labios,
en tu aliento
y tu sonrisa,
en la brisa, que llena de encantos,
sustenta de sueños tu vuelo
por los mares,
las montañas,
por los ríos y el infinito.

Viajera del arco iris
del azul cielo peregrina,
mi perfume por las tardes,
tinto de mis mañanas,
amada compañera errante
que las nubes engalanan,
no quiero que estés tan lejos
detén tu vuelo distante,
añoro en mis brazos
tus alas,
quiero en mis labios
tus besos.

 

Julio C. Milano

 

 

 

 

 

 

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