POEMAS DE ISABEL MIRALLES

FORO POÉTICO

Inaugurado el 24 de Marzo del 2003

“Pino Alto ”. Agosto 2006.

 

Queridos amigos

con motivo de la celebración de los “100.000 accesos” en el Foro Poético,

quiero dar las gracias a todos los poetas que escriben en el foro

y a todos los amigos que nos siguen habitualmente.

 

Tampoco quiero olvidar que, al día de hoy, nuestro Foro Poético

ocupa el número 9 en el ranking de Melodysoft: cultura/libros,

de un total de 2.223 foros.

 

Por ese motivo he querido hacer una pequeña Antología

con diversos poemas de los poetas que,

en el transcurso de estos años, han pasado por el Foro Poético.

Gracias a todos.

Pulsad aquí para escuchar mi saludo.

Isabel Miralles
8-9-2006

 

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ANTOLOGÍA FORO POÉTICO 2006

 

 

A ti


A ti mujer,
la de la dulce mirada
y sonrisa que embriaga.
La de largos cabellos
con reflejos dorados,
e inteligencia humilde
bajo tu frente soñada.

A ti,
la que ama
la que llora
la que sueña
la que espera.
La que da sin pedir
y nos envuelves
en tu mágica luz de porcelana,
la que se refleja en tu rostro
y nos desnuda tu alma.

A ti
la poeta,
la madre
la esposa
la amante
la amiga,
la que vive en mis sueños,
la que con tu sonrisa
disipas todos mis miedos.

A ti mujer,
desde lo más profundo de mi corazón,
gracias por ser como eres.

Alberto Ruiz

 

 

 

"La cordura"

 

Ella está sola,

irremediablemente sola;

espera el llamado del hombre

¡que nunca llegará!

Las olas golpean contra el murallón

como ideas contra un cerebro

y la tarde se viste de señora

Las gaviotas agitan sus alas

en son de despedida

y en la playa la arena muda

Ella está sola

irremediablemente sola;

su rostro de novia refleja su angustia

y en el espejo de agua vislumbra

llena de espumas su boca,

como la noche al cielo estrangula

y en su seno expira redonda una luna

Se alborota el espíritu en su cuerpo

¡ella se desnuda!

quiere cautivar el intelecto con su erotismo

¡pero no lo logra!

camina descalza por la arena y llora;

y al final de la noche descubre

con infinita amargura

que su amor por el hombre no es amor

¡Es locura!

Y el mar es un cuenco de lágrimas

cuando sopla la brisa sonora

y en un dejo de nostalgias

el horizonte se ahoga

Ella está sola,

irremediablemente sola;

espera el llamado del hombre

¡que nunca llegará!

 

Ali Al Haded

 

 

Alma y Amor


El alma se reviste de una esencia,
donde sólo el poeta predomina,
ella es quien guarda misterios, etapas
de aquello que alcanzar no se aproxima
ni el mar, ni las locuras, ni los llantos
Sólo hay algo
que en su interior cobija el contenido.
La niña porque es niña,
interpreta sus formas de un sentido,
la mujer por mayor
somételo al alcance su oído.
¿Le has preguntado alguna vez a tu alma
porque esa angustia anoche te invadió?
¿o acaso tus pupilas transparentes
se han llenado esa noche de dolor?
ella es quien aguarda tu íntimo secreto,
quien lo revela hacia tu futuro interno.
Ella es quien guía tus impulsos vagos
y la primera que oyó tu cantar,
la que te hace responder Amor...
con glorias, armonías y valor.
El alma no se ve ni se verá,
pero tu sabes que la llevas dentro,
tú la sientes de noche cobijar...
tus sueños llenos de Amor intenso.
Y esa esencia que es pues quien la reviste
y hace que en tí
desaparezca el dolor.
Esa partícula extraña, sola y vaga
se denomina para tí Amor.

 

Ana María Zacagnino©

 

 

A una mujer de Barcelona

 

Hundí la tecla
y apareció la sorpresa
ante mis ojos.
Luego ambos entramos
en la meditación del fuego
abocados a destruirnos.
Y fue verano
en la fugacidad de los valores,
ella adquirió
la porción que yo le di
para que existiera.
Entonces se hizo carne, bocado
para mis deseos,
y todo cuanto nos rodeó
vino a ser parte de la sombra.

 

Daniel Montoly © 2002

 

SER Y NO SER

¿Cómo decirte
(sin que te preocupes)
que duermo con la aurora a la ventana,
que escribo con la lágrima a la puerta,
que vivo con paredes y sin casa?

¿Cómo decirte
(para que me entiendas)
que no soy desgraciada,
que camino esperando tropezarte
y sonrío soñando que eso pasa?

¿Cómo ponerle alas al deseo?
¿Cómo ponerle pies a la añoranza?
¿Cómo ponerle brazos al anhelo?
¿Cómo ser y no ser cuando me amas?


.[ ¿CÓMO,
AMOR,
VIVIR
SIN TU MIRADA? ]

Esperanza Medina

 

TÚ SABES HACER QUE SIENTA...

Tú sabes hacer que sienta latidos
largos en mis venas, corrientes nuevas
en mi sangre, madejas de ternura
que estallan las fronteras
y rebasan los límites del último
horizonte. Eres el hilo que enhebra
mis sentimientos, mis locos arco iris
de sueños, las mareas turbulentas
que palpitan en mi alma.

Tuyo es el territorio de la seda,
el delirio de espuma que desnuda
las sombras e inunda de luz la tierra.
Eres el océano abierto y fértil
prendido en la sonrisa de un cometa.
Eres fuego, vida, uva fermentada
que madura el vino en la bodega
y enciende las bengalas del mañana.

Por tí, por las mesetas
de tu piel se deslizan mis dedos,
mis manos, mis labios, como veletas
que giran al ritmo y compás del viento.
A las montañas de tus pechos trepan
las olas dislocadas de mis besos,
los ecos repetidos de mis yemas,
los ríos desbocados de mi aceite.

Por tí, por tu existencia
pujan todas las células de mi ansia:
el ojo que mira desde la arteria,
la boca que te sorbe el corazón,
la oreja que percibe la tristeza
que emite tu voz llena de congoja.

Tú eres viva, azul, secreta y sincera
como una marea que abraza mis costas
y crece dentro sin que me dé cuenta.
Eres alga que se adhiere a mi cuerpo
y cura las heridas de mis penas
con el yodo colmado de sus manos.

 

Fernando Luis Pérez-Poza©

 

SOLANA

Despacio pronuncio tu nombre
- que es breve-

y también recorro tu cuerpo
- que es suave-

Despacio acaricio tu mejilla
- que es tersa-

y también beso tus labios
- que son dulces-

Despacio susurro en tu cuello
- que es tibio-

y me duermo en tu pecho
- que es amplio-

Despacio te miro en la tarde
- que es clara-

y luego me poso en tu frente
- que es sabia-

Despacio me acerco a
tu cuerpo, lo abrazo...

Y no queda espacio.


Guillermo del Pozo

 

 

 

Que guarden silencio

 

Deja que callen los pinos,

deja que guarden silencio;

déjalos que nos protejan,

que miren...

pero no cuenten,

que lo guarden en secreto.

 

Que silencien nuestro amor,

la pasión de nuestros labios;

el deseo de dos cuerpos...

el ardor de nuestras manos.

 

Deja que callen los pinos,

deja que guarden silencio,

que la brisa los acalle...

con los murmullos del viento.

 

Jesús López-Cepero

 

 

Y SALE EL SOL


Un día gris
amanecido entre las brumas de agua,
dejando al aire
las gotas de rocío,
oscureciendo
el día y el sentido,
poniendo la nostalgia en el balcón.

La sensación
de paz y de sosiego,
con una calma que emana de la tierra
que salta al bosque
y que no se destierra,
que hace que sólo pueda pensar en ti.

Me envuelve la calma del ambiente,
la sensación que todo está conforme,
esta obsesión por repetir tu nombre
y una caricia pausada con la mente.

Y sale el sol,
las gotas de rocío
van resbalando por tallos verdecidos
y haces de luz rebotan por los nidos
que abandonaron jilgueros en abril.

En el ambiente se escuchan los silencios
y unos rumores de viento y caracolas,
olas de mar de rojas amapolas
añoran estos campos hoy de gris.

 

Joan Mateu i Martí

 

 

MÁTAME


Córtame esta lengua decidida

que recorre tu desnudo envés

átame estas manos delineantes

que amenizan tus gélidas mejillas

quémame estos ojos descarados

que devoran tus insinuantes fronteras.


Mátame de una vez…pero

córtame esta lengua con tu lengua

átame estas manos con tus manos

quémame estos ojos con tus ojos

mátame de amor deslizando

un te quiero hasta mi alma.


Así sí, mátame.

 

Jorge del Rosario

 

 

Vuela libre

Mi corazón me lanzo al fuego
de una llama en el atardecer...

Mariposas azules
metamorfearon los miedos...

Entiérrame sobre hielo
para no extrañar tus labios,
aparte de mi vista tu recuerdo
para no olvidar mi nombre.

En sus alas ate mis sueños
porque quise descubrir
la eternidad de lo desconocido
y el porque destella algo dentro de mi
al pensar en ti...

El decir adiós
nunca fue una respuesta para mi...
aprendí a dibujar dentro de los pensamientos
y a plasmar el alma en una escultura
de nocturna mirada .

Cierra mis ojos
porque los rayos del sol
lastiman tu silueta sobre el amanecer.

Luis Ángel Iglesias Pacheco

 

 

Cristo de Candas

 

Día gris, nubes negras cubren el cielo,

el “orbayu” imperceptible, cae sereno

humedece los “praos” y las caleyas,

desde los tejados, en el vacío, se despeña

sobre la acera de la calle ahora desierta.

Zuecos de castaño, presurosos, golpean

el pulido empedrado de la empinada calleja

que de Este a Oeste atraviesa el pueblo,

al golpeteo responde el eco con sonidos secos.

En lo alto del repecho se eleva la Iglesia

de grisácea y granítica piedra de verdín recubierta

su torre esbelta con las nubes grises, juega,

su aguda veleta, al pasar, las agujerea.

En el interior del templo, silencio, los creyentes rezan,

en el altar clavado, Cristo crucificado en un madero, cuelga.

Las abuelas, en noches de tormenta,

cuentan a los “neños” como llegó al pueblo

naufrago a la deriva sobre las olas de la mar insurrecta,

a punto de zozobrar las manos de un marinero

le rescataron del enojo del océano

le elevó a su barquichuela, le llevó a puerto .

 

Al inicio de la pendiente se asienta el fondeadero

cobijo de barcos de pesca en el invierno,

cuando el temporal arrecia y las olas violentas

estallan sobre el acantilado costero

en el arenal reposan esqueletos de madera.

En la dársena, tras los cristales del “chigre” ,

los marineros, ensombrecidos, miran al cielo.

cobijada bajo el dintel de una puerta

una guaja, al cielo, eleva un ruego

Cristo de Candas naufrago de la mar,

haz que lo que más quiero, alcance el puerto!

 

Manuel Navarro Fernández

 

 

 

Las palabras florecen

en las bocas sonrientes

y el aire se inunda

de suaves fragancias.

Los rayos de la luna

iluminan los rostros

y el amor asoma

detrás de las nubes.

La belleza se mece

en un jardín de rosas

y acaricia la vida

con sus manos de seda.

La magia de la noche

apasiona los corazones

y los labios se juntan

saboreando los besos.

Las estrellas de cristal

atraen los bellos sueños

y desde el cielo cae

una lluvia de luz.



María Griselda García Cuerva

 

Cuarto Capricho

 

Miedo

Es una cascada sin fibra que se derrumba detrás de la carnaza.
Un río sin paraguas.
Una espina de atún flotando espesa.

 

La insoslayable piedad de las torcazas.

                                                

Amor

  Una suma sin nombre, un olor mal parido, una receta debida. El sol
ficticio que no alumbra.

Un día más cerca de la muerte.

                                

Amistad

Una mentira que estaba a igual distancia:

Ven, estírate a mi lado, busca el vientre. ‘Busco tu sombra'.

Y en un lugar pelado, busco el miedo que se comió la almohada, como T.S. Eliot, antes de que el polvo disipe tu ombligo en la pendiente. Sacro fuego.  

                                                                                  

Marta Zabaleta

 

Vivo perdido en mí.

 

Vivo perdido en mí,
buscándote.
No puedo hallar la puerta que me lleve
a compartir tus noches nuevamente.

Alrededor las fauces de la vida sin piedad
van devorando los minutos
que me alejan del roce de tus labios.

Pérfidos dioses sin rostro definido
enmascaran con rocas los caminos,
pintan volcanes en el mar para perderme
y ocultan bajo llave tus costas añoradas.

¡No quieren que edifique mis castillos
en la quietud impura de su aire!

Quisieran que mis pies no reconozcantus senderos,
que el engañoso faro de otros ecos
me pierda entre la niebla del olvido,
pero el salitre atlántico que respiré una tarde
me habla de los perfiles dorados de tu playa.

Yo invoco el oleaje y la tormenta,
apelo al vendaval y a las mareas.

Yo me hallaré buscándote en la orilla
del vasto continente que te acoge.

Yo te hallaré buscándome en las aguas
que mansamente lo acarician y veneran.

Sergio Borao LLop

 

 

Busco una a una
las palabras que huyeron.
Armas arrojadizas,
se han quedado
silenciosas y opacas en la herida.
Escondidas, como bloques de hielo,
enmudecen ausentes y oprimidas.
Sangrantes huellas
que queman y se apagan
evidencian la lucha en la batalla.
¿Quien ganó?
más bien fue: ¿quien perdió?
quien siempre pierde
todas las batallas:
definitivamente,
el amor.


Victoria López_Mejorana

 

Mi libro de visitas

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