ALI AL HADED

 

"La Alhambra de Granada"

 

 

TRIBUTO A FEDERICO GARCIA LORCA

 

La quieta alameda y el perpetuo ligustro

En la terraza la tarde llora como nuera
vistiendo su atuendo típico de viuda
¡ No hay consuelo para tanto duelo!

El soborno de la luna
y su polisón de nardos
en el atribulado cielo
alumbrando a cuentagotas,
casi con nostalgias de una niña,
los mosaicos del patio
de la Alhambra desnuda.

¡Y los leones como autistas figuras
en el mármol se ausentan
de la escena rugiendo su silencio!

Y a fuerza de insistentes sacrificios
y de escuadras,
sobre la oxidada verja, en el umbral,
y a media noche una hilera
de hormigas laboriosas
planifica deshojar la enredadera
cuando la viuda deje de llorar

El narcótico perfume de una rosa
y el brebaje rojo de la uva;
el cuerpo a cuerpo con la natura
entre los árboles y el bosque
el silencio de los grillos...

¡Habrá una emboscada!

Sopla una brisa tónica a orillas del Duero
que segrega un sutil aroma a romanzas
entre la yugular y el verdugo

La espalda mojada por el rocio
del inveterado camino,
el estiércol de la vaca
sobre los campos de Castilla,
la esquina transversal de un alcázar
las orquídeas, la plaza de toros
las sevillanas y el estentóreo
ladrido de un can marcando su terruño
¡Una postal de España!

En en el escenario un ombligo roto
obligado a parir su sombra
y del poeta, los labios quedos;
la impronta de la guerra
en una boda de sangre;
en la obra muda los artistas
en muecas se deshacen;
y él personifica al novio
y ella a la amante...
(Pero las manos de la arpía
le asestan un duro golpe al gitanillo
hundiéndole en el pecho su puñal)

La quieta alameda y el perpetuo ligustro

Se desangra España
Se muere el poeta
Las hormigas se comen a la enredadera
a media noche
y la viuda no para de llorar.

¡Es que mataron a un Quijote!
¡Al gran Federico García Lorca!

ALI AL HADED

 

 

Mi libro de visitas

volver